Te llaman por teléfono, te escriben un "ya no vengas mañana" por WhatsApp o simplemente el jefe te dice de palabra que estás despedido. Sin carta, sin motivo, sin firma. En Castilla y en toda Piura es una de las consultas laborales más frecuentes que recibimos: ¿ese despido es válido? La respuesta corta es que la empresa hizo las cosas mal, y esa mala práctica juega a tu favor.
Qué exige la ley peruana para despedir a alguien
El Decreto Supremo 003-97-TR (Ley de Productividad y Competitividad Laboral) es claro: un despido solo es válido si existe una causa justa relacionada con tu conducta o capacidad y si se respeta un procedimiento formal por escrito. En la práctica, el empleador debe:
- Entregarte una carta de preaviso donde detalle los hechos que te imputa, dándote un plazo (mínimo 6 días naturales) para defenderte por escrito.
- Evaluar tu descargo y, recién entonces, entregarte una carta de despido firmada que precise la causa y la fecha.
Un WhatsApp, una llamada o un aviso verbal no son una carta de despido. No expresan una causa justa comprobable ni respetan el derecho de defensa. Por eso, para la ley, ese cese es un despido de hecho.
Por qué un despido verbal o por WhatsApp es despido arbitrario
Según el artículo 34 de la LPCL, el despido es arbitrario cuando se realiza sin expresar causa o cuando esta no puede demostrarse en juicio. Un cese comunicado de palabra o por mensaje encaja perfectamente: no hay causa escrita ni procedimiento. La jurisprudencia del Tribunal Constitucional también lo trata como despido incausado, es decir, sin ninguna razón válida.
Ojo con un requisito clave: para estar protegido debes haber superado el periodo de prueba de 3 meses. Si ya lo superaste, la informalidad del despido no te perjudica a ti, sino a la empresa.
Tus derechos: indemnización o reposición
Frente a un despido arbitrario tienes dos caminos, y puedes elegir según tu caso:
- Indemnización. Equivale a 1.5 remuneraciones por cada año completo de servicios, con un tope de 12 remuneraciones. Las fracciones de año se pagan proporcionalmente por dozavos y treintavos. Esto es adicional a tu liquidación de beneficios sociales (CTS, vacaciones y gratificaciones truncas).
- Reposición. Al tratarse de un despido incausado, puedes pedir que te reincorporen a tu puesto y que te paguen las remuneraciones dejadas de percibir, a través de un proceso laboral (Nueva Ley Procesal del Trabajo) o de una acción de amparo.
Si además el despido escondió una represalia (por estar embarazada, afiliarte a un sindicato, presentar una queja, etc.), podría configurarse un despido nulo, con reposición obligatoria.
El plazo de 30 días: no lo dejes pasar
Aquí está el error más caro que puedes cometer. El artículo 36 de la LPCL fija un plazo de caducidad de 30 días para demandar desde que se produjo el despido (la norma habla de días naturales, aunque los tribunales descuentan los días de inactividad judicial). Si dejas vencer ese plazo, pierdes el derecho a reclamar indemnización o reposición, por más razón que tengas. Por eso, ante un despido verbal o por WhatsApp, actúa de inmediato.
Cómo probar un despido que "no dejó papeles"
Como no hay carta, tú debes acreditar que el despido ocurrió. Es más fácil de lo que crees si reúnes pruebas rápido:
- Guarda el WhatsApp completo: capturas, audios y el chat exportado, sin borrar nada. También correos o mensajes de otras apps.
- Constatación policial: acude a la comisaría a dejar constancia de que no te permiten ingresar a trabajar.
- Carta notarial: envía una a la empresa exigiendo tu reincorporación; su silencio o negativa refuerza tu caso.
- Testigos: compañeros que presenciaron el despido o la orden de retirarte.
Si también te deben pagos, revisa nuestra guía sobre cuánto te corresponde por un despido arbitrario para calcular tu indemnización.
Conclusión
Un despido por WhatsApp o de palabra no te deja sin derechos: al contrario, suele convertirse en un despido arbitrario que la empresa tendrá que indemnizar o revertir con tu reposición. Pero el reloj de los 30 días corre en tu contra. En Napchao Abogados & Asociados, en Castilla, Piura, evaluamos tu caso, aseguramos las pruebas y planteamos la mejor estrategia. Escríbenos y agenda tu primera consulta gratuita antes de que venza el plazo.